Ruinas modernas, una topografía de lucro / Julia
Schulz-Dornburg ; con textos de, Rafael Argullol ... [et al.]
Ambit, Barcelona : 2012.
215 p. : il. col.
Palabra y Paisaje ; 2
ISBN 9788496645141Arquitectura del paisaje. Edificios ruinososSbc Aprendizaje A-712 RUI
http://millennium.ehu.es/record=b1751550~S1*spi
El CCCB y la editorial Àmbit presentan el libro de Júlia
Schulz-Dornburg "Ruinas modernas, una topografía de lucro", segunda publicación
de la coleccióin «Paraula i Paisatge». La obra es el resultado de más de dos años
de investigación y trabajo fotográfico acerca de la destrucción del paisaje
causada por la urbanización abusiva del territorio. Prologado por Francesc
Muñoz, el libro cuenta con la colaboración de autores como Pedro Azara, Rafael
Argullol, Oriol Nel·lo y Jordi Puntí.
Ruinas modernas, una topografía de lucro es un inventario fotográfico de la
construcción especulativa en España. En él se presentan paisajes ocupados por
urbanizaciones abandonadas que muestran la herencia en el territorio del
estallido de la burbuja inmobiliaria. La reciente implantación masiva de
enclaves de ocio, complejos turísticos y residenciales de todo tipo ha
transformado vastas regiones no solo en la costa, sino también en puntos del
interior. El prematuro ocaso de estos asentamientos se nos presenta con
imágenes de inquietante belleza, testigos de la incongruencia entre la breve
vida de la especulación inmobiliaria y sus perdurables secuelas físicas.
El jardín de las deliciasUn libro muestra las ruinas que son hoy varios proyectos
urbanísticos de los años de la rapacidad
Rafael Argullol | El País, 2012-07-15http://elpais.com/elpais/2012/07/10/opinion/1341938258_244779.html
Se hace difícil elegir entre tantos fósiles del paraíso.
Carreteras que no conducen a ninguna parte, playas en medio de las montañas,
pistas de esquí alpino en estepas resecas, vías para trenes invisibles,
desolados aeródromos que albergan el vuelo de los cuervos. Cualquiera de los
rastros es la materia prima de un sueño y la tumba de una pesadilla. Si ustedes
quieren disponer de una guía para viajar al jardín de las delicias les
recomiendo fervientemente el libro Ruinas modernas. Una topografía del lucro
(editorial Ambit). Creo que ni siquiera Las cárceles imaginarias de Giovanni
Battista Piranesi contienen tantas fantasías.
Su autora es la arquitecta alemana Julia Schulz-Dornburg, y
el tema no puede ser más idóneo en nuestros días: la exhibición de las ruinas
en que se han convertido decenas de proyectos urbanísticos en los años de la
rapacidad, la megalomanía y la estudipez. Schulz-Dornburg ha hecho un
concienzudo trabajo de arqueólogo. Estamos acostumbrados a que los arqueólogos
se lancen sobre vestigios muy antiguos en el tiempo; sin embargo, la voracidad
constructiva y destructiva de nuestra época permite crear una "antigüedad
reciente" donde las ruinas se solapan con los cimientos. De hecho, el
ciclo estudiado en el libro se extiende sólo a lo largo de dos décadas
(aproximadamente de 1992 a 2012) y demuestra la eficacia del vértigo devastador
cuando se aúnan lo grotesco con la codicia y la corrupción. La colección de
desastres, a cual más espectacular, es tan enorme que la pregunta obligada es:
¿cómo pudieron concebirse y ejecutarse desvaríos de esta naturaleza, no
únicamente esperpénticos en sí mismos sino evidentemente destinados al fracaso?
Esta pregunta hace obligatoria otra: ¿cómo pudo, durante años, un entero país
permanecer ciego —o cómplice— mientras se ejecutaban tropelías de todo tipo
ante los ojos de todos?
El estudio de Schulz-Dornburg es
implacable gracias a la frialdad con que maneja los datos, que a veces recuerda
a la metodología del forense en el momento de realizar la autopsia. Solo que el
cadáver, en este caso, son millones de metros cuadrados construidos a toda
prisa y luego abandonados con celeridad todavía mayor. Tras el cadáver de
ladrillo y hormigón se apostan muchos fantasmas: los estafados, los
estafadores, los inductores, los beneficiarios, lo que ahora se lamentan, los
que entonces se lucraron y, sobre todo, los que quisieron olvidar sin poder
librarse de la tenaz acusación presente en estas ruinas modernas. La autora
traza su topografía, sin metáfora alguna, con la exclusiva utilización de
informaciones que proceden de las promotoras inmobiliarias o de los archivos
municipales. Es una crónica rigurosa del engaño y de la malversación, en la que
el lector puede encontrar un permanente desprecio a cualquier ley por parte de
autoridades políticas evidentemente corruptas. La arqueóloga ha puesto fechas
de nacimiento y muerte para cada uno de sus conjuntos ruinosos. Paralelamente
los ha diseccionado visualmente: fotografías a vista de pájaro al principio
para, luego, en un zoom hacia el detalle, mostrar el desastre en su minuciosa
monstruosidad. Las imágenes, espléndidas, muestran los extremos que alcanzó
nuestro jardín de las delicias.
Los delincuentes eran también poetas. Malos poetas pero
poetas, al fin y al cabo. Con gran acierto Schulz-Dornburg ofrece como pórtico
de cada templo arruinado el lema publicitario usado por los promotores para
atraer a los clientes. Las promesas son maravillosas e inigualables. Les
sugiero leer con atención estos lemas para comprender las complejidades del
alma humana. "Las villas ofrecen un valor excelente por el dinero, con una
gran cantidad de espacio de vida": una joya poética y filosófica creada
por Fortuna Hill Nature and Residential Golf Resort, un monstruo de nombre
modesto, como puede advertirse, nacido en 2004 y muerto en 2010 en la provincia
de Murcia. Y así, los que quieran. Se puede escoger. Mis favoritos son tres.
El primero es Complejo de Aventuras Meseta Ski, una gran
iluminación visionaria que debía transformar a Villavieja del Cerro, una aldea
de 103 habitantes, en un centro cosmopolita que llevaría a la planicie de
Valladolid 70.000 visitantes cada año. Para conseguirlo nada más adecuado que
montar una pista de esquí seco, practicable en todas las estaciones, que
descendiera desde lo alto del cerro hasta las callejuelas de Villavieja. Como
la visión se congeló en 2010 en la actualidad el aspecto que ofrece el lugar es
el de una pequeña población amenazada por una serpiente blanca —de una blancura
sucia y quebrada— dispuesta a engullir a todo ser vivo que se le ponga por
delante. Lema: "Vive la aventura todo el año".
El segundo prueba que estamos
dispuestos a tropezar las veces que sea con la misma piedra con tal de buscar
el camino aparentemente más cómodo desde el punto de vista de la picaresca. Se
trata de El Reino de Don Quijote, un Eurovegas avant la lettre, situado en
plena La Mancha, con el beneplácito de las autoridades y con el habitual
escarnio para la pobre criatura literaria de Cervantes. El conjunto tenía como
corazón un gran hotel-casino, el Caesar's España, y a su alrededor muchos otros
edificios prodigiosos para albergar a 44.000 habitantes. Muerto, por suspensión
de pagos, en 2011 parece que en efecto, por lo fantasmagórico, sea una
recreación de los reinos oníricos de Alonso Quijano. Nada se puede distinguir
en la realidad del gran hotel-casino, que tenía que ser el tesoro de los
ludópatas, ni del gran lago artificial que cubriría la estepa, ni del tren
ligero que uniría el casino que no ha llegado a tener jugadores con el
aeropuerto de Ciudad Real que no ha llegado a tener aviones. Alguien debería
llevar de visita al señor Adelson a El Reino de Don Quijote. Lema: "Ocio
con juegos de azar, negocio, viviendas y campo de golf".
El tercero, Campo de Vuelo Residential, es el más
apabullante y el que merecería el primer premio en el campeonato mundial de la
estulticia. No puedo retrasar el recuerdo del lema porque en él se resume a la
perfección el proyecto: "¿Qué piloto no ha soñado alguna vez con aterrizar
sobre la pista de su comunidad y guardar su avión en su propio jardín?".
En efecto, nada hay más natural. Por eso alguien, en la provincia de Murcia, y
también con el elogio de las autoridades, se empeñó en realizar el sueño para
3.600 habitantes que guardarían en sus jardines 166 avionetas. La muerte de la
empresa, por quiebra, en 2009 ha dejado como regalo para el paisaje murciano un
solitario aeródromo que pronto cubrirá la maleza, unos cuantos hangares y
algunos grupos de viviendas esparcidos en el pedregal.
Todas esas ruinas modernas, como muy bien indica Julia
Schulz-Dornburg en su libro, son los testigos acusadores en el juicio que
España debería tener la valentía de realizar tras el gigantesco fraude que ha
tenido la cobardía de permitir. Pero aunque este juicio nunca llegue a
concretarse siempre, a través de estas ruinas, quedará la huella de la locura
codiciosa que se apoderó de un país durante un par de décadas en medio del
silencio de los ciudadanos y de la impunidad de los saqueadores.
ENLACESQuaderns | Julia Schulz-Dornburg: Ruinas modernas. Una topografía de lucrohttp://quaderns.coac.net/es/2012/10/julia-schulz-dornburg-ruines-modernes-una-topografia-de-lucre/ Fundación ICO | Ruinas modernashttp://www.fundacionico.es/index.php?id=28>
DOCUMENTACIÓNEl fracaso del urbanismo especulativo en el Museo ICOhoyesarte.com, 2013-04-05
http://www.hoyesarte.com/exposiciones-de-arte/en-cartel/12972-el-fracaso-del-urbanismo-especulativo-en-el-museo-ico.html