Arquitecturas pintadas : del Renacimiento al siglo
XVIII : [exposición], Museo Thyssen-Bornemisza, Fundación Caja Madrid, 18
octubre 2011 - 22 enero 2012 / comisarios Delfín Rodriguez, Mar Borovia
Fundación Colección Thyssen-Bornamisza [etc.], Madrid: 2011
434 p. : il.
ISBN 9788415113140
Materias:
Biblioteca Sbc Aprendizaje A-75.04 ARQ
OPAC Millennium
La publicación consta de cinco ensayos de los más expertos especialistas en la materia: Delfín Rodríguez, Jörg Garms, Yves Pauwels, Marcello Fagiolo y Maria Luisa Madonna y Francesco Dal Co. La parte de catálogo, que incluye la reproducciones de 144 piezas a página completa, se divide en trece capítulos y analiza cada obra de arte en profundidad mediante fichas catalográficas escritas por Delfín
Rodríguez, Mar Borobia, Dolores Delgado y Carmen García Frías. En las últimas páginas del libro se incluye a modo de apéndice una extensa bibliografía y reseña de las exposiciones que se mencionan tanto en los ensayos como en las fichas de catálogo.
Las arquitecturas pintadas fueron una de las opciones
elegidas por muchos artistas para resaltar las escenas y los episodios
representados en sus cuadros; grandes pintores tanto de la órbita mediterránea
como del norte de Europa, desde el siglo XIV al XVIII: Duccio di Buoninsegna,
Canaletto, Giovanni Paolo Panini, Tintoretto, Gaspar van Wittel, Hubert Robert,
Maerten van Heemskerck o Hans Vredeman de Vries, entre otros. Comisariada por
Delfín Rodríguez, catedrático de Historia del Arte de la Universidad
Complutense de Madrid, y Mar Borobia, jefe de conservación de Pintura Antigua
del Museo Thyssen Bornemisza, la exposición reúne la obra de muchos de estos
prestigiosos artistas, procedente de colecciones particulares y museos de todo
el mundo, con préstamos destacados de, entre otros, los Museos Vaticanos, la
National Gallery of Art de Washington, la Galleria degli Uffizi, el Museo del
Prado o, muy especialmente, Patrimonio Nacional. Pintar arquitecturas significa
establecer la escena del movimiento o de la posición de las figuras, dotarlas
de un lugar verosímil espacial y visual, histórico o mítico, legendario o
imaginario, incluso convertirse en innovadores proyectos arquitectónicos
pintados, o en elocuentes fragmentos de construcciones que guían, con muros y
huecos, las emociones e historias representadas. La vinculación de la pintura
de arquitecturas y ciudades al viaje es otro aspecto fundamental en este
proyecto, así como analizar las aportaciones y soluciones arquitectónicas que,
en ocasiones, los propios artistas realizan en sus obras.
Las artes de la perspectiva
Javier Maderuelo | El País, 2011-11-12
Una de las grandes aportaciones del Renacimiento ha sido la
proyección de la mirada sobre el mundo. Los humanistas fueron
abandonando la forma de ver el mundo como lo describen las Escrituras y
lo proscriben los padres de la Iglesia para enfrentarse al mundo como
realidad física. Pero esa nueva mirada necesitaba de un artificio que
permitiera ordenar, medir y hacer racionalmente comprensible lo que el
ojo ve. Ese artificio fue la perspectiva. Desde la formulación de las
leyes de la perspectiva pintores y arquitectos encontraron una forma de
representación y de mensuración, concediendo así realidad a la idea de
espacio, una abstracción que carece de materialidad. No debe resultar
extraño pues que muchos pintores fueran a la vez grandes arquitectos y
que unos y otros estuvieran hermanados por las artes del
disegno. La exposición
Arquitecturas pintadas
recorre la evolución de esta mirada, desde el Renacimiento hasta
finales del siglo XVIII, yendo más allá de la mera acumulación de
cuadros sobre temas arquitectónicos o del intento de definición de un
género autónomo dentro de la pintura, ya que la exposición pretende
desvelar las íntimas relaciones y complicidades que permitieron que la
arquitectura y la pintura se elevaran por encima de la necesidad y
constituyeran el "gran arte" de Occidente.
Para poder comprender ese papel asignado a ambas artes, hay que
aclarar que arquitectura no es sólo el conjunto de construcciones que en
algún momento de la historia fueron puestas en pie, sino también las
trazas y los rasguños de lo simplemente pensado, las ideas y teorías
sobre la construcción del espacio y las imágenes fantásticas, ideales o
ficticias que jamás llegaron a conseguir materialidad. En buena medida,
todo este conjunto de construcciones reales e imaginarias, ficticias y
teóricas, presentes y desaparecidas, han sido posibles gracias al
interés que pintores, dibujantes y grabadores han tenido por ellas. Así,
podríamos trazar una historia de la arquitectura a través de las
imágenes que los pintores han elegido para sus cuadros, pero también
podríamos realizar una historia de la pintura desde la manera en que los
pintores han sabido reproducir el espacio arquitectónico.
Delfín
Rodríguez y Mar Borobia, comisarios, tocan estos temas pero van aún más
allá ensayando una especie de historia cultural de Occidente a través de
la visión que algunos de los más importantes pintores han tenido de la
arquitectura. En esta exposición no se trata sólo de reunir obras en las
que se muestran edificios, escenarios urbanos y vistas de ciudades,
ordenándolos según los criterios historiográficos válidos al uso, sino
que la exposición parece querer presentar las diferentes formas de
visión, las ideas de espacio, la valoración de la antigüedad, el interés
por la fantasía y la utopía, la conciencia del tiempo y la retirada de
lo religioso frente a la presión de la objetividad laica, entre otros
asuntos de menor entidad que afloran en estos cuadros. La arquitectura y
las diferentes maneras de representación por parte de los pintores
permiten recorrer algunos de los grandes temas y paradigmas de la
cultura occidental. En estos cuadros se aprecia cómo muchos pintores se
han servido de la arquitectura para dotar de una imagen concreta y
verosímil a lugares imaginarios o desconocidos. Se pasa así de la
fantasía a la realidad idealizada y de la vista topográfica a la
veduta
urbana, pero tanto si el lugar representado es de invención o posee una
realidad objetiva, el pintor tiende siempre a poetizar las imágenes. Si
el espacio parece el eje obvio de las representaciones de los cuadros
de este género, otro asunto importante aquí es el tiempo que se
manifiesta en sus diferentes formas, como tiempo histórico, literario,
astronómico, local o personal, cobrando imagen por medio del empleo del
foco de luz, de la elección de la estación del año, del deterioro o la
ruina de las construcciones, efectos plásticos y compositivos que
remiten, a su vez, a contenidos religiosos, filosóficos, políticos,
estéticos, poéticos o, simplemente, nostálgicos, según la época y el
pintor que los trata.
Fuente
Las artes de la perspectiva
Javier Maderuelo | El País, 2011-11-12
Documentación
Arquitecturas pintadas en Museo Thyssen y Fundación Caja Madrid
El estilo del Renacimiento del siglo XVIII se vislumbra en estas pinturas
Carlos Ramírez | La Gran Época, 2011-11-13
Soñando arquitecturas
Pilar Ortega | El Mundo, 2011-10-27
Arquitecturas visionarias
Estrella de Diego | El País, 2011-10-22
Vistas y caprichos de arquitectura
Arquitecturas pintadas. Del Renacimiento al siglo XVIII
José Marin-Medina | El Cultural | El Mundo, 2011-10-21
La belleza de la arquitectura
Vicente Verdú | El País, 2011-10-20
Viaje a los andamios de la pintura
Recorrido con los arquitectos Tuñón, Mansilla y Nieto por la muestra del Thyssen 'Arquitectura pintada'
Elsa Fernández-Santos | El País, 2011-10-18
Arquitecturas pintadas en el Thyssen
hoyesarte, 2011-10-18
Arquitecturas con pincel
El Mundo, 2011-10-12